Concepciones del aprendizaje
Pere Marqués
Desde el punto de vista personal, considero, salvo la primera, todas las concepciones señaladas por Pere Marqués tienen congruencia con el enfoque por competencias que persigue la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS).
Sin embargo, con la experiencia años en el sistema educativo, me atrevo a decir que ninguna concepción presentada, en el escrito señalado, deja de ser funcional, si hablamos del enfoque conductista de B F. Skinner, aplicado por años en la educación (aun en la actualidad) tuvo sus su éxito en contextos y situaciones diferentes, hoy, frente a los problemas y las nuevas tendencias internacionales se requiere trabajar con mayor énfasis las perspectivas humanistas y constructivistas, como lo propone la RIEMS.
Considerando que la reforma propone una formación integral que contemple, en sus egresados, conocimientos, habilidades, actitudes y destrezas que permitan a los jóvenes incorporarse con éxito a la vida diaria, a la educación superior y al mundo del trabajo, por lo cual, se propone crear en los egresados cuatro competencias básicas: intelectuales, comunicativas, socio-afectivas y productivas.
Algunas de las características señaladas dentro de las concepciones mencionadas y que tienen congruencia con el enfoque por competencias son:
1.- Captación y filtro de la información a partir de las sensaciones y percepciones obtenidas al interactuar con el medio.
2.- Experimentación directa sobre la realidad, aplicación práctica de los conocimientos y su transferencia a diversas situaciones. El alumno experimentando descubre y comprende lo que es relevante
3.- Relación de los nuevos conocimientos con los saberes previos, Funcionalidad de los aprendizajes, que tengan interés, se vean útiles
4.- Condiciones externas: son las circunstancias que rodean los actos didácticos y que el profesor procurará que favorezcan al máximo los aprendizajes
5.- Construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio. La educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores no son antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo. Aprender es una experiencia social donde el contexto es muy importante y el lenguaje juega un papel básico como herramienta mediadora, no solo entre profesores y alumnos, sino también entre estudiantes, que así aprenden a explicar, argumentar. Actualmente el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado, que destaca que todo aprendizaje tiene lugar en un contexto en el que los participantes negocian los significados. El aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores. Cada uno de los alumnos construye (reconstruye) su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas en su contexto.
Con lo anterior, se concluye que las concepciones de una u otra forma apoyarán a conseguir los objetivos de la RIEMS, de acuerdo a las características o leyes que las rige, entre las que están:
· El conocimiento no debe ser aislado, sino en forma colaborativa
· Adquirir capacidades de acuerdo a la realidad del contexto
· Aprender mediante la investigación de proyectos
· Construir el conocimiento mediante la guía del maestro y apoyándose en los conocimientos previos
· Que los conocimientos sean relevantes y de utilidad para los egresados, es decir, que sean aplicables en la vida diaria.
· Que el alumno estructure ideas y argumentos de manera clara y coherente
3.- LA RIEMS (Algunas de las características que enmarca)
Señalar que el enfoque en competencias tiene como eje principal el desempeño del individuo cuando lleva a cabo una actividad, y pone el énfasis en el uso o manejo que el sujeto debe hacer de lo que sabe y no de un conocimiento aislado para que el desempeño sea relevante. Dentro de este desempeño general, se desprenden los terminales que el alumno debe adquirir a la largo de su bachillerato, como son: formación de capacidades para el desarrollo de la personalidad; capacidades para continuar estudios superiores y capacidades o formación para insertarse en el mercado laboral.
De la misma forma, las competencias de la reforma, están orientadas a la acción, integrar diferentes componentes del aprendizaje, involucra procesos cognitivos distintos del simple aprendizaje asimilativo (moviliza e integra los distintos componentes del saber) e implica situaciones en situaciones compleja. En el logro de estas orientaciones, la misma reforma, propone para la construcción del conocimiento una metodología basada en proyectos de investigación y trabajos colaborativos como acciones principales.
Por otro lado, los principios en que se apoya el modelo de la RIENMS son los de la transferibilidad (Lo aprendido en el aula podrá evidenciarlo en cualquier actividad en contextos diferentes); Formación en alternancia (Promueve momentos del aprendizaje académico con situaciones de la realidad profesional vinculación de la educación con situaciones reales del trabajo y de la vida; multirreferenciabilidad (Vincula lo que se aprende en la escuela con la vida en sus diversos contextos y culturas) y educación continua y permanente (aprender nuevas competencias y “desaprender” las que ya están obsoletas, deben ser capaces de identificar y manejar la emergencia de nuevas competencias.
En cuanto a los valores y actitudes que el alumno debe trabajar para el logro de las competencias se ubican: que exprese ideas y conceptos mediante representaciones lingüísticas; asuma actitud constructiva ,congruente con sus conocimientos y habilidades en el equipo de trabajo; estructure ideas y argumentos de manera clara y coherente; articule saberes de distintos campos y establezca relaciones entre ellos y su vida cotidiana y finalmente, se busca que el alumno actúe de manera propositiva ante los fenómenos de la sociedad y se mantenga informado.
Finalmente, es importante señalar que para el logro de las competencias es fundamental desarrollar en los estudiantes la reflexión y actuación en situaciones imprevistas o disfuncionales , lo que requiere poner en juego las capacidades de pensamiento y reflexión, haciendo posible el desarrollo de la creatividad, la iniciativa y la capacidad para la toma de decisiones en situación problemáticas no contempladas durante la formación, así como, adaptarse a nuevas competencias y a nuevas situaciones.
Así se considera que en la educación basada en competencias, el fin y el centro del aprendizaje es el alumno y por ello es necesario reforzar el desarrollo del pensamiento crítico del estudiante, con objeto de que éste cuente con herramientas que le permitan discernir, deliberar y elegir libremente, de tal forma que pueda comprometerse con la construcción de sus propias competencias, lo que permite al educando crecer en sus dimensiones de persona, dentro de una coherencia entre las necesidades de la sociedad, y su propio proyecto de vida.
martes, 10 de noviembre de 2009
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a proósito de unos contenidos cualesquiera?
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje y desarrollo de las competencias
Con respecto al aprendizaje, existen diferentes concepciones dentro y fuera del ámbito educativo, sin embargo, de forma habitual el autor señala que este concepto es interpretado “como la incorporación por parte del sujeto de ciertos contenidos provenientes del exterior”. De la misma forma, en el mundo académico en general, este mismo concepto, “significa fundamentalmente que el estudiante incorpora a su acervo personal unos nuevos contenidos”. El problema, desde mi concepción, el maestro lo toma como tal pensando que ese es realmente su trabajo, al presentarse en el aula y desde el enfoque constructivista verter conocimiento que a la postre no son de utilidad para los alumnos.
Analizando el mismo concepto se aprende algo cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten, a partir de la evocación de esa información incorporada, comprender nuevas realidades.
Sin embargo, al retomar el concepto de aprendizaje, desde el punto de vista de la RIEMS, estos deben ser construidos por el mismo alumno y no tanto adquirirlos. Es decir, no basta con que el maestro sepa que contenidos va a enseñar, que estrategias didácticas utilizara para mediar mejor el aprendizaje y como evaluará ese conocimiento.
Por lo anterior es ineludible hacernos la siguiente consideración: ¿el aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Si tomamos en cuenta la forma como tradicionalmente se plantea y evalúa el aprendizaje, podemos contestar que “sí” a la pregunta anterior, porque los profesores nos regimos por el programa de estudios que contiene una lista de contenidos disciplinares, con sus objetivos definidos y al final del proceso evaluamos con listas de cotejo, guía de observación y cuestionarios, para darle una calificación al alumno.
Sin embargo las ideas presentadas en la lectura sugieren que “no”, porque el aprendizaje es un proceso complejo y multifactorial que sería imposible evaluarlo con unas sencillas preguntas, dado que este no se reduce al almacenamiento de información y datos en la memoria.
Para Ausubel “la adquisición y la retención de conocimientos son el producto de un proceso activo, integrador e interactivo entre el material de instrucción y las ideas pertinentes en la estructura cognitiva del estudiante con las que las nuevas ideas se pueden enlazar de maneras particulares.
Por su parte Moreno desarrolla un concepto similar que dice que “a través de la interacción con otras personas, los seres humanos forman un esquema conceptual referencial y operativo mediante el cual configuran una visión determinada de sí mismos, de los demás, de la sociedad y de la realidad en general.
La RIEMS al proponer un currículo básico centrado en competencias, intenta promover un cambio en la forma de ver y evaluar el aprendizaje, porque al trabajar por competencias se pone atención en el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes, aptitudes y valores que los estudiantes deben evidenciar y poseer, en este sentido se esta tomando en cuenta algún tipo de transformación en el alumno.
Las competencias educativas permiten al alumno construir un mejor manejo de sus emociones, tener un avance de la autonomía a la independencia; madurez en las relaciones interpersonales, establecer su propia identidad, desarrollar objetivos personales y el desarrollo de integridad.
El aprendizaje y desarrollo de las competencias
Con respecto al aprendizaje, existen diferentes concepciones dentro y fuera del ámbito educativo, sin embargo, de forma habitual el autor señala que este concepto es interpretado “como la incorporación por parte del sujeto de ciertos contenidos provenientes del exterior”. De la misma forma, en el mundo académico en general, este mismo concepto, “significa fundamentalmente que el estudiante incorpora a su acervo personal unos nuevos contenidos”. El problema, desde mi concepción, el maestro lo toma como tal pensando que ese es realmente su trabajo, al presentarse en el aula y desde el enfoque constructivista verter conocimiento que a la postre no son de utilidad para los alumnos.
Analizando el mismo concepto se aprende algo cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten, a partir de la evocación de esa información incorporada, comprender nuevas realidades.
Sin embargo, al retomar el concepto de aprendizaje, desde el punto de vista de la RIEMS, estos deben ser construidos por el mismo alumno y no tanto adquirirlos. Es decir, no basta con que el maestro sepa que contenidos va a enseñar, que estrategias didácticas utilizara para mediar mejor el aprendizaje y como evaluará ese conocimiento.
Por lo anterior es ineludible hacernos la siguiente consideración: ¿el aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Si tomamos en cuenta la forma como tradicionalmente se plantea y evalúa el aprendizaje, podemos contestar que “sí” a la pregunta anterior, porque los profesores nos regimos por el programa de estudios que contiene una lista de contenidos disciplinares, con sus objetivos definidos y al final del proceso evaluamos con listas de cotejo, guía de observación y cuestionarios, para darle una calificación al alumno.
Sin embargo las ideas presentadas en la lectura sugieren que “no”, porque el aprendizaje es un proceso complejo y multifactorial que sería imposible evaluarlo con unas sencillas preguntas, dado que este no se reduce al almacenamiento de información y datos en la memoria.
Para Ausubel “la adquisición y la retención de conocimientos son el producto de un proceso activo, integrador e interactivo entre el material de instrucción y las ideas pertinentes en la estructura cognitiva del estudiante con las que las nuevas ideas se pueden enlazar de maneras particulares.
Por su parte Moreno desarrolla un concepto similar que dice que “a través de la interacción con otras personas, los seres humanos forman un esquema conceptual referencial y operativo mediante el cual configuran una visión determinada de sí mismos, de los demás, de la sociedad y de la realidad en general.
La RIEMS al proponer un currículo básico centrado en competencias, intenta promover un cambio en la forma de ver y evaluar el aprendizaje, porque al trabajar por competencias se pone atención en el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes, aptitudes y valores que los estudiantes deben evidenciar y poseer, en este sentido se esta tomando en cuenta algún tipo de transformación en el alumno.
Las competencias educativas permiten al alumno construir un mejor manejo de sus emociones, tener un avance de la autonomía a la independencia; madurez en las relaciones interpersonales, establecer su propia identidad, desarrollar objetivos personales y el desarrollo de integridad.
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